Una encuesta realizada por la firma Ernst & Young durante el 2006 en países con economías emergentes, incluido México, arrojo que 3 de cada 10 de las empresas encuestadas había tenido pérdidas significativas por concepto de fraude en los últimos 2 años, y 9 de cada 10 percibe haber sido victima de algún tipo de delito, aún no detectable. Esta encuesta mostró también que, anualmente, las pérdidas por ilícitos patrimoniales llegan a ser, en promedio, del 5% del total de las ventas en dichas compañías.
El mensaje es claro, invertir en medidas que permitan prevenir y corregir ilícitos patrimoniales en la empresa es una inversión altamente redituable, tan redituable, que, si se realiza de la manera adecuada, puede llegar a ser una fuente importante de financiamiento para la organización.
Para que las medidas de protección patrimonial sean efectivas en una Organización, deberán estar enfocadas en proteger las operaciones del negocio en situaciones normales y de crisis, por lo que es altamente recomendable que dichas medidas estén sustentadas en un análisis de vulnerabilidades del negocio.
Una vez realizado el análisis de vulnerabilidades, el siguiente paso es el desarrollo de un plan de trabajo que incluya la aplicación de medidas de protección física, administrativa, humana, operativa, tecnológica y legal, formando así, un sistema integral.
El objetivo último del sistema de protección patrimonial es brindar una defensa integral a las operaciones del negocio, en contra de los riesgos de prevención de pérdidas que puedan afectar directa o indirectamente su correcta operación. Entre estos riesgos se incluyen: Problemas de violencia laboral, consumo y distribución de sustancias ilícitas, robos con y sin violencia, secuestro, robo y fuga de información competitiva, robo de carga en trayecto, daño a instalaciones, sabotaje, fraudes, entre muchos otros.
El mensaje es claro, invertir en medidas que permitan prevenir y corregir ilícitos patrimoniales en la empresa es una inversión altamente redituable, tan redituable, que, si se realiza de la manera adecuada, puede llegar a ser una fuente importante de financiamiento para la organización.
Para que las medidas de protección patrimonial sean efectivas en una Organización, deberán estar enfocadas en proteger las operaciones del negocio en situaciones normales y de crisis, por lo que es altamente recomendable que dichas medidas estén sustentadas en un análisis de vulnerabilidades del negocio.
Una vez realizado el análisis de vulnerabilidades, el siguiente paso es el desarrollo de un plan de trabajo que incluya la aplicación de medidas de protección física, administrativa, humana, operativa, tecnológica y legal, formando así, un sistema integral.
El objetivo último del sistema de protección patrimonial es brindar una defensa integral a las operaciones del negocio, en contra de los riesgos de prevención de pérdidas que puedan afectar directa o indirectamente su correcta operación. Entre estos riesgos se incluyen: Problemas de violencia laboral, consumo y distribución de sustancias ilícitas, robos con y sin violencia, secuestro, robo y fuga de información competitiva, robo de carga en trayecto, daño a instalaciones, sabotaje, fraudes, entre muchos otros.





